superficies antibACterianas
Otro elemento a tener en cuenta a la hora de proteger nuestro hogar contra las bacterias son las superficies y suelos, especialmente aquellos ubicados en zonas más sensibles a ellas como pudieran ser la cocina o el baño.
Sirviéndonos de materiales con tratamientos antibacterianos impediremos la formación y proliferación de cultivos de hongos, bacterias y otros microorganismos que pueden comprometer la higiene de nuestro hogar y resultar dañinas para la salud.
Una de las claves del buen funcionamiento de las soluciones antibacterianas, es que logran cerrar los poros del material original, de modo que sea más difícil que penetren en él la suciedad y los microbios. El acabado resultante es una superficie homogénea sedosa al tacto, mucho más fácil de limpiar y que obstaculiza la formación de manchas y humedades, así como la adhesión de los olores, por lo que es muy conveniente para habitaciones muy expuestas a la humedad.
¿Cómo funcionan?
Aunque cada marca y tecnología tienen un funcionamiento propio y exclusivo, la esencia de este tratamiento es que altera el metabolismo de las bacterias limitando sus posibilidades de supervivencia, gracias a la acción de los iones de plata, cobre o elementos de comportamiento similar, que no hacen necesario que el material esté expuesto a la luz solar para el correcto funcionamiento de la tecnología.
Superfície desprotegida

2 horas

16 horas

24 horas+
Superfície con protección antibacteriana

2 horas

16 horas

24 horas+