Construir en verde por un planeta azul
Como hemos visto hasta ahora, la sostenibilidad es algo que podemos tener en cuenta en la elección de prácticamente cualquier elemento de nuestro hogar: desde las bombillas, a la pintura, pasando por los electrodomésticos ¡incluso la elección de las plantas de nuestro jardín puede ser ecológica!
Para saber si un elemento constructivo es sostenible, debemos atender a su origen y composición, a sus propiedades y a su capacidad de biodegradarse. A continuación, te hablamos de los principales materiales de construcción sostenibles y te decimos qué has de tener en cuenta a la hora de elegirlos.
Elementos estructurales, suelos y paredes

Madera
La madera es uno de los materiales más antiguos empleados en construcción y sus beneficios son cuantiosos: Durante su vida útil, es capaz de eliminar gran cantidad de CO2 , tiene grandes beneficios aislantes, es más barata que el ladrillo o el hormigón y además, su producción tiene muy poco impacto ambiental.
Al elegirla, asegúrate de que provenga de la tala responsable, lo que implica la replantación de cada árbol serrado. Estas maderas están certificadas con los sellos FSC y PEFC, que garantizan la gestión responsable de los bosques de origen.
Por último, ten muy en cuenta que la madera requiere tratamientos especiales para su conservación y mantenimiento. Recuerda elegir acabados que no incorporen químicos nocivos ni barnices potencialmente tóxicos, especialmente en mobiliario y revestimientos interiores, así también mantendrás la salubridad del aire.

Barro cocido
Está compuesto por arcilla calentada a menos de 950º y procesada con tratamientos naturales. El barro cocido presenta muy buena inercia térmica, una gran capacidad de reciclaje y una gran estabilidad. Además, los residuos que se generan en su fabricación se incorporan nuevamente al circuito de producción, por lo que el desaprovechamiento de materia prima es el mínimo. Se emplea sobretodo en muros, tejas y fachadas.

Morteros
Pueden estar compuestos de cal o de barro y se emplean tanto en interior como en exterior. Son resistentes, aislantes y razonablemente flexibles.

Piedra
A pesar de su origen natural, la piedra solamente se considera ecológica en términos de bioconstrucción cuando su procedencia es cercana al lugar de instalación. Al tratarse de un material extremadamente pesado y voluminoso, el combustible que ha de emplearse en su transporte hace que no se considere un material tan sostenible como otros.
químicos de fijación

Selladores ecológicos
La silicona ecológica representa una muy buena alternativa a la convencional no solo por ser biodegradable sino porque no contiene disolventes ni químicos nocivos cuyos vapores contaminan el aire. Es apta para carpintería metálica y cerámica, tanto en exterior como en interior, y tiene muy buena resistencia al contacto directo con el agua. Entre sus principales ventajas destacan una alta adherencia y elasticidad que la hacen compatible con muchos materiales y entornos.
Fontanería y evacuación

Polipropileno, polibutileno y polietileno
Se recomiendan estos materiales en la construcción de tuberías y conductos como alternativa a los tubos de PVC, ya que éstos incorporan en su composición biocidas nocivos para la salud y el medio ambiente. La principal ventaja de estos materiales es que presentan la misma eficiencia que el PVC, pero no incorporan cloro y además son reciclables.
GRIFERÍA ECOLÓGICA
A menudo las griferías son bañadas con soluciones químicas a base de otros metales con el fin de aportarles brillo, facilitar su limpieza y reducir su coste. Sin embargo, éstos agregados, que con el tiempo y el envejecimiento natural del grifo van desgastándose y descomponiéndose, trasladándose al agua surtida, pueden ser contaminantes para el planeta.
Una alternativa son los grifos macizos como los de acero inoxidable pulidos, que no contienen capas superficiales de otros metales ni ningún residuo de plomo, lo que no solo mejor la salud del planeta si no también la tuya, pues te garantiza que el agua que no contiene partículas de materiales tóxicos.
Además, las griferías macizas presentan mayor durabilidad que las griferías convencionales, teniendo un mejor envejecimiento al no contener elementos externos que puedan desconcharse con el tiempo.
Aislantes naturales
Como ya sabemos, el aislamiento es el elemento clave para garantizar la eficiencia energética de nuestra vivienda, ya que sin un buen aislamiento es imposible evitar las pérdidas caloríficas. Si además de protegerte contra el frío, la humedad y la contaminación acústica, quieres limitar el impacto medioambiental de tu aislamiento, echa un vistazo a la siguiente lista de materiales con los que puedes conseguir excelentes resultados:

Lana
Este aislante de origen animal requiere de muy poco consumo eléctrico para su obtención y por ello es de las opciones más sostenibles. Para su uso en envolventes, la lana se mezcla con sales bóricas, lo que mejora sus propiedades aislantes e ignífugas.

Algodón
Para garantizar su eficiencia, los aislantes a base de algodón natural incorporan además un 20% de otros textiles reciclados, que hacen que aumente su densidad y durabilidad.

Corcho
Con unas excelentes cualidades aislantes tanto térmicas como acústicas, el corcho se presenta como una alternativa altamente sostenible, ya que es reciclable, su origen es natural –proviene de los alcornoques – y no requiere de más procesamiento que un tratamiento ignífugo.

Fibra de madera
Se obtiene a partir de la trituración de maderas sobrantes y recicladas, que luego se prensan en seco y se tratan de manera natural para mejorar sus propiedades aislantes.

Celulosa
Este aislante, que se obtiene a partir del reciclaje del papel tiene excelente comportamiento protegiendo contra las frías temperaturas y el ruido.
Por otra parte, encontramos aislantes de origen químico que, como tales, no se consideran ecológicos, pero que, sin embargo, al provenir de materiales reciclados y ser reciclables, sí resultan una alternativa desde la perspectiva de la economía circular. Como ventaja principal con respecto a los anteriores aislantes, destaca su precio. Este sería el caso del poliestireno extruido o XPS, que además se fabrica con CO2 reciclado y por tanto su producción no afecta a la capa de ozono.